La situación en El Salvador se ha deteriorado considerablemente en los últimos años. El presidente Bukele socavó la independencia judicial, redujo la transparencia del Gobierno y ha acosado a periodistas independientes y personas defensoras de derechos humanos. Respondió a la violencia de las pandillas con un amplio Estado de emergencia y la aprobación de leyes que contribuyeron a las detenciones arbitrarias, las desapariciones forzadas y las muertes sospechosas bajo custodia.
Human Rights Watch y Cristosal elaboraron un informe con nuevas perspectivas sobre estas violaciones de los DDHH y la erosión del Estado de Derecho. Este panel formará parte de la publicación de las conclusiones de esta investigación conjunta y de la colaboración en curso.