Mientras presenciamos el cierre de espacios para la sociedad civil en la región, también vemos estrategias que salvan vidas dirigidas por y para personas defensoras de derechos humanos que ven la protección no como una cuestión individual, sino colectiva. Un ejemplo es la red IM-Defensoras, más conocida por su marco de protección integral feminista (FHP, por sus siglas en inglés) que se enfoca en la creación de redes comunitarias de protección para fortalecer a las defensoras de derechos humanos en la región. La comunidad de donantes puede jugar el papel clave de ayudar a fortalecer el ecosistema de defensa de derechos humanos en la región, lo cual puede fortalecer la democracia y ayudar a la sociedad a proteger y elevar el importante rol que desempeñan las personas que defienden los derechos humanos.