En la lucha contra la corrupción y la promoción de la transparencia, las organizaciones de sociedad civil (OSC) experimentan una serie de desafíos que hacen que peligre su independencia ante múltiples factores como las fuentes de financiamiento y las amenazas de los gobiernos antidemocráticos pero, de igual manera, los gobiernos afines que esperan que las organizaciones se muestren complacientes con su gestión. Además de mantener su objetividad y de superar estos desafíos, las OSC deben fortalecer las alianzas existentes y generar condiciones para la construcción de nuevas alianzas dentro de la lucha contra la corrupción.