Después de un golpe de Estado y de 12 años de autocracia que terminaron en un “narcoestado”, Honduras tiene un nuevo Gobierno. La presidenta Xiomara Castro ha enfocado su discurso en la “refundación del Estado” que protagoniza el expresidente Mel Zelaya. Pero la gente sigue exigiendo tierra, las mujeres piden fin a la violencia machista, la población más vulnerable clama atención frente a los efectos del cambio climático y del extractivismo, y líderes sociales demandan justicia sin hostigamiento judicial. La esperanza en el nuevo Gobierno no es suficiente y la gente huye de este país dependiente de remesas. Mientras los gobernantes autoritarios de la región se armonizan en un coro populista, la ciudadanía exige democracia. Esta exposición muestra a Honduras desde adentro.