Centroamérica enfrenta un escenario de creciente incertidumbre: reducción del financiamiento internacional, violencia, migración y presión sobre los sistemas públicos. En este contexto, fortalecer únicamente las competencias técnicas de docentes y jóvenes ya no es suficiente. El bienestar socioemocional constituye una infraestructura esencial para sostener aprendizajes, fortalecer la empleabilidad y aumentar la resiliencia de los sistemas.


En Guatemala, una alianza entre sociedad civil y la institución formadora del magisterio ha integrado herramientas de salud mental no clínica en la formación docente; al mismo tiempo, organizaciones de la región demuestran que las habilidades socioemocionales son determinantes en la empleabilidad juvenil.


Esta sesión compartirá aprendizajes para que el bienestar socioemocional se consolide en la agenda de donantes y tomadores de decisión como componente estratégico de las inversiones en educación y empleabilidad, fortaleciendo el capital humano y la sostenibilidad de los sistemas.