Las juventudes organizadas de Centroamérica sostienen su trabajo en un contexto de cierre progresivo del espacio cívico y persecución contra quienes defienden los derechos humanos. Frente a este escenario, responder al avance del autoritarismo ha requerido fortalecer la articulación y la confianza entre organizaciones de distintos territorios.

A partir de sus experiencias, el panel explorará cómo las alianzas, las narrativas y el cuidado colectivo se entretejen para fortalecer la protección, la sostenibilidad organizativa y la capacidad de los movimientos para ampliar el alcance de su acción. Demostrará que estos elementos forman parte de una estrategia compartida que fortalece su capacidad de adaptación e incidencia.

También explorará los formatos que utilizan para narrar sus realidades y proyectar su futuro y reflexionará sobre el valor del trabajo colaborativo y en red para fortalecer la democracia y los derechos humanos en la región.