El Río Lempa, que recorre Guatemala, Honduras y El Salvador, sufre un grave deterioro por minería, agroquímicos, deforestación y aguas residuales. Esta contaminación, sumada al cambio climático y al fenómeno de El Niño, amenaza la seguridad alimentaria de más de 5.4 millones de habitantes y eleva el riesgo de conflictos sociales.
Para evitar una crisis hídrica regional, personas expertas proponen un tratado trinacional y un mecanismo de gobernanza articulado, multiactor y multinivel.
La iniciativa será presentada por AMAES, entidad ecofeminista para la recuperación del medioambiente; la Mancomunidad Trinacional Fronteriza Río Lempa, que tiene más de 10 años de incidencia política local en la región Trifinio; la Fundación Heinrich Böll Stiftung, que da apoyo a defensores ambientales y democracia; y la UNES, que promueve la protección ambiental en El Salvador desde hace 25 años.
Esta red multiactor busca incidir en tomadores de decisión de los tres países para lograr la restauración de este recurso vital compartido.