Desde 2022, El Salvador vive bajo un régimen de excepción que ha derivado en más de 92,000 detenciones y graves violaciones a derechos humanos documentadas por organismos como GIPES y Amnistía Internacional.
Detrás de cada cifra hay una madre que sostiene su propia búsqueda de justicia. Entre las principales afectaciones que enfrentan estas madres y familiares de personas inocentes privadas de libertad destacan la imposibilidad de acceder a visitas familiares y obtener pruebas de vida de sus hijos e hijas; la opacidad del sistema penitenciario con personas que tienen órdenes de liberación y permanecen detenidas; la criminalización y estigmatización que enfrentan por exigir información; la angustia ante la vulnerabilidad extrema de sus familiares que padecen o desarrollan enfermedades crónicas en prisión sin acceso a atención médica adecuada; y el costo emocional, económico y social que el régimen ha impuesto sobre sus familias y comunidades.
Voceras del Colectivo Madres por la Libertad compartirán sus testimonios en un espacio de diálogo horizontal en busca de identificar aliados y fuentes de apoyo para su lucha pacífica.